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BEATIFICACIÓN TARRAGONA 2013

¿CÓMO VIVIERON Y MURIERON?

VIVIERON COMO TESTIGOS VALIENTES DE LA FE Y FIRMES EN LA CARIDAD

Las 27 Hijas de la Caridad y Dolores Broseta, laica de la Asociación de las Hijas de María de la Medalla Milagrosa de Bétera (Valencia), que serán beatificadas con los demás mártires en Tarragona, vivieron totalmente entregadas a Dios para servir a Cristo en la persona de los pobres, fieles al Evangelio y al carisma de la Compañía de las Hijas de la Caridad.
Sabían que cualquier día se podía cumplir la profecía de Jesús: “Acordaos de la palabra que os he dicho: El siervo no es más que su Señor. Si a mí me han perseguido, también os perseguirán a vosotros” (Jn 15,20). Viendo venir la persecución, rezaron con fe y buscaron la fuerza de la Eucaristía que las preparó para ser Testigos de la Fe, la Esperanza y la Caridad. Fueron acusadas, apresadas y condenadas a muerte por ser Hijas de la Caridad dedicadas a sanar, curar, educar, acoger, orientar y hacer el bien como Jesús de Nazaret. Sus fichas de fusilamiento lo ponen de relieve. No había ninguna implicación política, fueron perseguidas por su condición de mujeres consagradas a Dios, por haber celebrado la Misa clandestinamente en sus respectivos refugios o por desear recibir la Eucaristía y ponerse en camino para conseguirlo.
Unas desarrollaron su misión como educadoras, otras como enfermeras y bastantes como trabajadoras sociales en casas de Misericordia, Beneficencia y Asilos. Todas pasaron por la vida haciendo el bien en seguimiento de Jesucristo. Vivian en comunidad fraterna; juntas rezaban y programaban su misión, juntas revisaban su vida para parecerse cada día un poco más a Jesucristo; juntas vivían el perdón y la reconciliación y juntas se proponían ser TESTIGOS DE FE Y CARIDAD. Alentadas por la fuerza del amor de Dios y de sus Hermanas de comunidad afrontaron la muerte violenta por causa de la Fe.
Estos son sus nombres, lugares de misión y fecha de su martirio:

  • De Leganés (Madrid), Colegio La Inmaculada († 12.08.1936): Sor M. Adoración Cortés, Sor María S. Díaz-Pardo y Sor Estefanía Saldaña. Del Hospital psiquiátrico Santa Isabel: Sor M. Dolores Barroso y Sor Asunción Mayoral (ésta se había refugiado allí, pero procedía del Asilo de ciegos de Madrid)
  • Del Hospital antituberculoso El Neveral de Jaén, son perseguidas y mueren fusiladas en el “tren de la muerte” al que las subieron, a su llegada a Madrid en el pueblo de Vallecas († 12.08.1936): Sor Ramona Cao Fernández y Sor Juana Pérez Abascal.

  • Del Asilo San Eugenio de Valencia, refugiadas en Puzol (Valencia) en la casa familiar de una compañera donde celebraron la Eucaristía clandestinamente. Esta fue la causa de su muerte juntamente con su entrega a la caridad († 18.08.1936): Sor Rosario Ciércoles, Sor Mª Luisa Bermúdez y Sor Micaela Hernán.

 

  • De la Casa Misericordia de Albacete. Expulsadas por las autoridades y amenazadas de muerte, se refugiaron en Madrid, en la casa de un pariente de Sor Dolores Caro. Una de ellas buscaba ayuda en casa de otro familiar en Vallecas. Las otras dos le acompañaron. No fueron recibidas y si martirizadas brutalmente († 03.09.1936): Sor Dolores Caro, Sor Andrea Calle y Sor Concepción Pérez Giral.
  • Del Hospital y Escuelas de Segorbe (Castellón). Expulsada la comunidad, se refugiaron en la casa de una antigua alumna. Sor Martina Vázquez, superiora allí durante muchos años, rogó a la hora del prendimiento que dejasen libres a sus compañeras y fue escuchada. Solo fue martirizada ella († 04.10.1936).

 

  • Del Hospital general de Valencia. Expulsada y disuelta la comunidad, Sor Josefa Martínez Pérez se refugió en su casa familiar de Alberique (Valencia). Su familia es perseguida y ella se ofrece a morir por su hermana que esperaba un hijo y había quedado viuda por fusilamiento del esposo. Aceptado su ofrecimiento muere mártir de la Fe y la Caridad († 15.10.1936).

 

  • De la Casa Beneficencia de Valencia. Las Hermanas fueron echadas de la Comunidad. Algunas se refugiaron en la casa familiar de una compañera. En ella estaban acogidos y refugiados dos sacerdotes. A diario celebraban la Eucaristía clandestinamente. Este fue su delito y la causa del martirio junto a su vida de caridad. Fueron martirizadas en Gilet (Valencia) Sor Joaquina Rey y Sor Victoria Arregui († 29.10.1936).

 

  • Del Hospital maternal Santa Cristina de Madrid. Fueron martirizadas Sor Modesta Moro Briz y Sor Pilar Isabel Sánchez Suarez. Acogidas y refugiadas en una pensión del centro de Madrid, deseaban con ardor celebrar la Eucaristía de la fiesta de Todos los Santos. Al salir para poder participar en la santa Misa fueron detenidas y condenadas a morir por un Tribunal popular (31.10.1936).

 

  • De los Hospitales de Atocha y Carabanchel de Madrid. Fueron perseguidas y fusiladas Sor Josefa Gironés Arteta y Sor Lorenza Díaz Bolaños. El motivo de su martirio es la fidelidad a su Fe y a su vocación en toda situación, incluida la persecución († 22.11.1936).

 

  • Del Colegio el Carmen de Bétera (Valencia). La comunidad fue duramente perseguida. Buscaron refugio en una pensión de Valencia. Dolores Broseta, Hija de María, les llevaba a diario la comida que les preparaban las antiguas alumnas de Bétera, alternándose con otra buena compañera. Un día la siguieron quienes andaban buscando a las Hermanas para fusilarlas. Y asesinaron a la Comunidad: Sor Josefa Laborra, Sor Carmen Rodríguez Barazal, Sor Estefanía Irisarri, Sor Pilar Nalda, Sor Isidora Izquierdo y Mª Dolores Broseta. († 09.12.1936).

 

  • De Puerto Rico a Madrid y de Madrid al Cielo: Esta es la situación de Sor Gaudencia Benavides Herrero, tras un tiempo largo de misionera en Puerto Rico, llegó a España para ser atendida clínicamente de su enfermedad cardiaca y poder curarse. Identificada como Hija de la Caridad, fue detenida. Estuvo en tres cárceles diferentes donde sufrió malos tratos. Su cuerpo se llenó de heridas y al serle negada la atención médica necesaria, murió dando testimonio de Jesucristo y perdonando a los perseguidores († 11.02.1937).

 

 

Así vivieron y murieron nuestras mártires: confesando a Jesucristo con valor, perdonando a los perseguidores y poniendo su vida en manos de Dios Padre. Dieron testimonio de Cristo, de su vida, de sus acciones y del valor del seguimiento de sus enseñanzas. Prefirieron morir antes que renunciar a su fe y su vocación consagrada a la Caridad. Por eso la Iglesia las va a beatificar.
Que cuantos hemos recibido el Bautismo aprendamos a vivir nuestra fe con la misma firmeza y valentía que ellas.
Invitamos a conocer más detalles sobre la vida y el motivo del martirio de cada una de las Hermanas y el de Dolores Broseta en los siguientes libros:

  • Inés Vicente, Matilde de: Amor que vence la muerte. Editorial CEME, Salamanca 2004.
  • Infante, Mª Ángeles y Díez  Zapico, Lucrecia, H. C: Un diamante de treinta caras. Editorial La Milagrosa, Madrid 2013.
  • Infante, Mª Ángeles, H. C.: Luminarias de Fe, Esperanza y Caridad. Folleto de 32 páginas. Ediciones Casa Madre de las Hijas de la Caridad, Paris 2013 (versiones en francés, español y otros idiomas)
  • Mendoza González, Rosa H. C.: Del servicio al don supremo. Ed. CEME. Salamanca 2003.
  • Salvo Salanova, Josefina, H.C.: Sor Adoración. Hija de la Caridad.  Ed. Parroquia de San Esteban de Sos del Rey Católico (Zaragoza),  Ejea de los Caballeros 2000.


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